Hola hola 👋🏼 gente bonita, hoy hablaremos de un tema que nos afecta a todos independientemente de nuestra edad pero con un enfoque en infancias, hoy hablamos de cómo las emociones afectan la relación que se desarrolla con la comida.
A todos alguna vez nos ha pasado que dependiendo de nuestro estado de ánimo nuestro apetito se verá afectado de una u otra forma, comer menos, comer más, comer demasiado de algo, comer cosas extrañas o evitar conscientemente la ingesta de alimentos, ahí ya entraríamos también al tema de trastornos de la conducta alimentaria, pero veremos eso más adelante, pero empezaremos con las diferentes relaciones que sea pueden tener con la comida ya sean negativas o positivas.
Dinámica de “premios y castigos”
En los hogares mexicanos con niños pequeños es común escuchar frases como “si te portas bien te compro un dulce” o “sacaste una mala calificación, por eso hoy no vas a cenar” está clase de frases aunque son un intento de los padres por generar “disciplina” en realidad tienen un fuerte impacto emocional en los niños, pues comienzan a asociar emociones y actitudes con la comida, esto tal vez no sería un problema si fueran situaciones que se quedan aisladas pero el asunto es que los pequeños lo dejan guardado en su subconsciente, a continuación un ejemplo de situación que una cercana mía experimentó (no es su nombre real):
Dalia es una niña de 10 años que fue a la fiesta de una de sus amiguitas de la escuela acompañada de su mamá, a la hora de partir el pastel su madre se acerca con la rebanada en el plato y le dice “No comas toda la rebanada que vas a subir más de peso”.
Su madre cree que debería bajar uno o dos kilos aunque la niña en realidad no tiene sobrepeso, la pequeña nunca había puesto tanta atención a su imagen hasta que su madre empezó a hacer comentarios sobre la comida y su peso, lo que la hace sentir mal.
Poco a poco su percepción corporal se modificó hasta llegar al punto en el que cuando come no termina todo su plato aunque quede con hambre porque se siente “gorda” si lo hace, para fin de comer todo el plato o un postre se obliga a hacer actividad física antes y después de comer.
Esta es una historia ejemplo de cómo se genera una mala relación con la comida, una de “restricciones” a partir de una inseguridad ocasionada por comentarios de un tercero; que si no se atiende podría generar un problema más grave como desnutrición o un TCA.
¿Comer prestando atención o distrayendo la mente?
En la actualidad es muy común que cuando es hora de comer nos acompañe a la mesa el teléfono, la televisión o vayamos a comer a otro sitio que no sea el área específica (comedor por ejemplo) para esa actividad, esto es solo el inicio de un problema más grande, comer distraído es peligroso y no trae ningún beneficio para la salud, puede hacer que mastiquemos mal, provocando indigestión o que nos atragantemos por comer a prisas, pues normalmente nos ponemos en modo “automático” si estamos embobados en otra cosa mientras nos alimentamos; este comportamiento también ocurre en niños y se perpetúa cuando sus cuidadores tienen el mismo hábito y no se corrigen a ellos ni al pequeño.
¿Por qué es importante comer de forma consciente?
- No se pierde la sensación de saciedad, haciendo que solo comamos lo que necesitamos, cuando estamos distraídos mientras comemos no nos damos cuenta de cuando ya estamos llenos (menos los niños)
- Se evitan posibles riesgos como el atragantamiento y la asfixia por alimentos mal masticados o mal tragados.
- Se reducen los niveles de estrés, cuando comemos poniendo atención a otras cosa nuestro cerebro está atendiendo varias cosas a la vez y en muchas ocasiones lo que vemos en los aparatos puede ser de por sí estresante o sobreestimulante, entonces si solo nos enfocamos en la comida nuestro cerebro está más relajado (lo mismo en niños)
- Se mejora la digestión, al masticar bien los alimentos es más fácil para el cuerpo digerirlos
- Se disfruta más la comida pues se puede poner atención a los sabores y texturas de los alimentos.
Al final, esto es un mal hábito que debe corregirse.
Los padres cómo ejemplo
Cómo ya hemos mencionado en otras publicaciones, los niños aprenden imitando y a través del ejemplo de sus cuidadores, por lo que la relación que nosotros tengamos con los alimentos se la vamos a trasmitir a nuestros pequeños, sea buena o mala, por eso es importante ser honestos con nosotros mismos y trabajar en nuestros problemas si hay alguno, pues no vamos a ser los únicos afectados por nuestras decisiones; los comentarios y las actitudes tendrán mucho peso en la percepción que tengan los niños de su mismos y de su entorno, tengamos cuidado con eso.
Procuremos que los momentos destinados a comer sean tranquilos y agradables, que fomenten la convivencia familiar y el diálogo cordial, de esta forma los pequeños querrán ser parte del ritual de la comida y comerán con gusto y no con miedo o estrés, si ese fuera el caso incluso podrían evitar acercarse a comer y preferirían no hacerlo mientras los integrantes que los estresan están presentes.
¿Cómo crear un entorno de comida positivo?
- Intentar comer en un horario determinado: las rutinas le dan paz al cerebro y el cuerpo no se estresa pues sabe en qué momento recibirá alimentos.
- Determinar un espacio para comer: el cuerpo humano es de rutinas y rituales, si por ejemplo se come donde se duerme al momento de dormir será más complicado y al momento de comer no estará completamente cómodo e incluso puede disminuir la convivencia familiar y perder esa oportunidad para fortalecer vínculos.
- Comer en familia: somos seres sociales, si acompañamos a nuestros niños a comer lo hacen con más calma y más gusto.
- Enfocarse en la comida y alejarse de distracciones: esto ya se habló un poco más a profundidad arriba, pero básicamente es más saludable y genera menos estrés comer poniendo atención solo a la comida y con el refuerzo positivo de la convivencia.
La relación con la comida es multifactorial y por eso nosotros como cuidadores y padres tenemos la responsabilidad de informarnos de cómo funcionan estos procesos emocionales relacionados con los alimentos, porque puede ser que tengamos las mejores intenciones pero tal vez no estamos haciendo lo más adecuado y benéfico para la salud física y mental de los niños y adolescentes.
Referencias:
El arte de comer conscientemente: Nutrir el cuerpo y el alma. (s. f.). Sanitas Medical Centers. https://share.google/Dc3djxC3EF3J5RKcH
Facilitating a Positive Meal Time Environment | Appetite to Play. (s. f.). Appetite To Play. https://share.google/x485op35xfI0uezZf
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