¿Probablemente
has escuchado que la vitamina C ayuda a los niños para no enfermarse, cierto?
Cita bibliográfica:
Realizado por: Jacqueline Gutiérrez Zavala
Bueno, hoy te hablaré sobre esto,
ya que esta vitamina hace mucho más que eso, de hecho, cuando no se consume por
mucho tiempo, puede causar una enfermedad que suena antigua, pero sigue
existiendo, que es el escorbuto.
Sí, aunque no lo creas, todavía se
puede presentar en los niños, sobre todo en aquellos que no comen suficientes
frutas y verduras. Aunque suena alarmante, lo bueno es que se puede prevenir y
tratar fácilmente con una buena alimentación. A veces, no nos damos cuenta de
lo importante que es algo tan simple como ofrecer una naranja o un poco de
jitomate en las comidas, pero esos pequeños gestos hacen una gran diferencia.
¿Qué pasa cuando existe
la falta vitamina C?
La vitamina C es una de las más
importantes para el crecimiento y la salud de los niños. Ayuda a formar
colágeno, que es como el “cemento” que mantiene unidas las células del cuerpo:
sin colágeno, los huesos, la piel, los dientes y los vasos sanguíneos se
debilitan. Además, fortalece el sistema inmunológico, ayuda a sanar heridas más
rápido, mejora la absorción del hierro (evitando la anemia) y mantiene la piel
y las encías saludables.
Así que, cuando tu pequeño no come
suficientes alimentos con vitamina C, su cuerpo empieza a resentirlo poco a
poco. Al principio puede parecer que no pasa nada, pero su organismo comienza a
tener dificultades para poder defenderse de virus y bacterias. Si la deficiencia
es leve, puede pasar desapercibida, pero cuando se vuelve más grave aparece el
escorbuto, una enfermedad dolorosa y seria.
Síntomas
Estos son algunos de los síntomas que
se puede presentar en tu pequeño:
· 🥱 Cansancio y debilidad
· 🦷 Encías que se encuentran inflamadas o se encuentran sangrando
· 🩹 Apariciones de moretones sin motivo.
· 💇♀️ Cabello seco o quebradizo.
· 🌵 Piel reseca y escamosa, además de que las heridas tardan en sanar.
· 🦴 Dolor de huesos o articulaciones.
· 🍽️ Falta de apetito
· ✋🏻 Piel pálida
Estos síntomas pueden confundirse
con otras enfermedades o pasar desapercibidos, pero si notas que tiene varios
de estos y sabes que tú hijo no come frutas ni verduras, es importante
considerar que podría tener deficiencia a la vitamina C. En estos casos, lo
mejor es acudir a su pediatra para que valore si necesita ajustes en su dieta o
si necesita de algún suplemento.
¿Por qué pasa?
La causa más común es muy simple: los
niños no comen suficientes frutas y verduras frescas. En muchos de los casos,
los niños prefieren alimentos ultraprocesados, como galletas, pan o dulces, y
dejan de lado las opciones más nutritivas.
Las causas más frecuentes son:
· 🚫 Poca variedad de alimentos en la dieta.
· 🍔 Preferencia de alimentos chatarra o consumir solo pan o pasta.
· 💸 Falta de acceso a alimentos más frescos.
· ❌ Malos hábitos alimenticios adquiridos desde más chicos.
A veces, los niños no rechazan las
frutas por que no les gusten, sino porque no están acostumbrados a probarlas o
verlas de manera atractiva. Por eso es importante ofrecerlas de forma
divertida, por ejemplo, cortarlas en figuras o combinarlas con yogurt natural.
¿Cómo podemos
tratarlo?
Podemos iniciar con algunas
modificaciones en su alimentación como, por ejemplo:
· 🍎 Aumentar su consumo de frutas y verduras.
· 🍕 Disminuir su consumo de alimentos ultraprocesados.
· 🍊 Incluir alimentos ricos en vitamina C como la naranja, guayaba, kiwi, fresas, papaya, jitomate y brócoli.
· 💊 En algunos casos, el pediatra puede recomendar suplementos de vitamina C.
Una vez que el cuerpo empieza a
recuperar sus niveles normales de vitamina C, los síntomas mejoran rápidamente:
el niño recupera energía, las encías dejan de sangrar y su piel se ve más
saludable.
Consejos para
prevenir la falta de vitamina C
Estos son algunos consejos fáciles
y que puedes poner en práctica:
- Prepara
platos coloridos y atractivos. Los colores naturales de las frutas y verduras
llaman la atención de los niños.
- Coman
juntos como familia. Cuando los niños ven que los adultos comen saludable, es
más fácil que ellos imiten ese comportamiento.
- Evita
los jugos procesados. Aunque parezcan saludables, en realidad tienen poca
vitamina C y mucha azúcar.
- Prefiere
alimentos frescos y de temporada, ya que conservan mejor sus nutrientes.
- Involucra
a los niños en la preparación de sus alimentos, así se interesan más por
probarlos.
En conclusión
La vitamina C no solo sirve para que
no se enfermen tus hijos, sino que también, es fundamental para su crecimiento,
que tengan huesos fuertes y sanos, una piel hidratada y firme que ayude a tener
una buena cicatrización en caso de tener heridas.
A veces, los pequeños cambios hacen una gran diferencia en la salud de los peques.
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