Hoy quisiera platicarles sobre un tema que a mi parecer es muy importante en nuestros tiempos: la educación nutricional en las aulas.

Es una problemática milenaria, propia de la humanidad ¿Cómo hacer que mi hijo, mi hija, mi alumno…coma mejor? La realidad es que no podemos cargar esta responsabilidad solo a los padres porque la alimentación también es social y cultural. La escuela es el segundo lugar donde más tiempo pasan los niños y forman hábitos, la oportunidad perfecta para enseñarles buenos hábitos alimenticios; por eso es importante procurar que la educación alimentaria se vuelva un pilar en las escuelas de nuestro país.
Escuela, más allá de las matemáticas y la gramática
En los espacios educativos es donde los niños tienen más chances de socializar, aprender reglas, convivir, comer y aprender de otros sobre la comida. Si sabemos aplicar estrategias de aprendizaje en momentos como el recreo, podemos ofrecerles herramientas para que coman mejor por su cuenta.
También podemos apoyarnos de las otras materias para introducirlos a la educación alimentaria, con actividades como, por ejemplo:
Estudiar en qué estados de la república se producen ciertos alimentos (Geografía)
Aprender sobre los hábitos alimenticios de las culturas prehispánicas (Historia)
Entender cómo los nutrientes son aprovechados por el cuerpo (Biología)
Otra estrategia muy buena es la implementación de huertos escolares, es una actividad que los niños disfrutan mucho y no se necesita mucho espacio, incluso se les puede enseñar sobre el reciclaje, ya que se puede sembrar en cajas, neumáticos, etc.
Otra idea que podría funcionar es el día de la fruta, un día a la semana en el que se incentiva a los pequeños a que lleven una fruta para luego compartir con sus compañeritos.
La educación nutricional debe ser un proceso continuo y adaptado a las necesidades de cada niño, en un aula la personalización puede ser un tanto mas compleja por eso debemos hacer uso de estrategias que puedan funcionar con la mayoría o que pueda llegar a tener un impacto positivo en todos los niños, como las antes mencionadas.
Igualmente es muy importante que las instituciones educativas hagan un esfuerzo por dar información, charlas y recursos de una manera práctica a los padres para que ellos también aprendan a darle una mejor alimentación a los niños, porque muchas veces ocurre que quieren lo mejor para sus hijos pero no siempre tienen suficiente información o tiempo; por eso unir fuerzas entre escuelas, padres y profesionales de salud es clave para que se forme un ambiente que favorezca el correcto crecimiento, desarrollo y bienestar general.
¿Por qué es importante para el futuro?
Si tenemos pequeños ciudadanos mas saludables esto también beneficia en el aspecto social y cultural; la gente con hambre o malnutrida no rinde igual que alguien bien alimentado, no tienen la misma energía, no tienen el mejor humor y su capacidad de razonamiento es menos rápida ya que se ve afectada por la falta de nutrientes.
Es posible educar pequeños que prefieran una jícama con limón y sal que unas papas fritas, no es fácil pero por algo tenemos que empezar para que pueda haber un cambio. por eso padres, tomen la iniciativa de preguntar en las escuelas de sus hijos si es posible llevar a cabo estas modificaciones, maestros intenten implementar en sus lecciones aprendizajes sobre temas de alimentación saludable y entre todos seamos un buen ejemplo para nuestros peques.
Referencia:
Salud y nutrición escolares.(s. f.). UNESCO. Recuperado 9 de septiembre de 2025, de https://www.unesco.org/es/health-education/nutrition
. S.
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