Hoy en día se escucha cada vez más sobre las alergias alimentarias, sobre todo en los niños. No es casualidad: los casos han ido aumentando, y en algunas poblaciones ya afecta hasta a un 10% de las personas. Por eso es tan importante hablar de este tema y entender qué se puede hacer para evitar que más personas desarrollen estas alergias.
¿Qué es una alergia alimentaria?
Una
alergia alimentaria ocurre cuando el cuerpo reacciona de forma exagerada a
ciertos alimentos, como si fueran algo peligroso, aunque en realidad no lo
sean. Esta reacción puede ir desde un malestar leve hasta algo muy grave, como
la anafilaxia, que puede poner en riesgo la vida si no se trata a
tiempo.
La lactancia materna: una ayuda desde el comienzo
Una de
las recomendaciones más comunes para prevenir las alergias es darle al bebé
solo leche materna durante sus primeros meses de vida (al menos los
primeros seis). Esta práctica no solo le da los nutrientes necesarios para
crecer bien, sino que también fortalece su sistema inmunológico y ayuda
a formar una microbiota intestinal saludable (es decir, las bacterias
buenas que viven en nuestro intestino).
Vitamina D: más importante de lo que parece
Otra cosa
que puede ayudar es la vitamina D, que juega un papel importante en el
sistema inmune. Tener buenos niveles de esta vitamina puede ayudar a que el
cuerpo no reaccione de forma exagerada a los alimentos. Por eso, algunos
doctores recomiendan suplementos de vitamina D, sobre todo en lugares donde hay
poca exposición al sol.
Microbiota intestinal: el ejército de bacterias
buenas
Dentro de
nuestro cuerpo viven millones de microorganismos, especialmente en el
intestino. A eso se le llama microbiota intestinal, y es esencial para
la salud. Cuando esta microbiota está en equilibrio, ayuda a prevenir
enfermedades, incluidas las alergias.
Pero si
hay un desequilibrio (por ejemplo, por usar muchos antibióticos o tener una
dieta poco saludable), el riesgo de alergias aumenta. Para mantenerla sana, se
recomienda incluir en la alimentación probióticos y prebióticos, que
ayudan a alimentar esas bacterias buenas y a fortalecer nuestras defensas.
¿Cuándo hay que darles alimentos nuevos a los
bebés?
Este es
un punto que ha cambiado con el tiempo. Antes, se pensaba que era mejor esperar
para darle ciertos alimentos a los niños, sobre todo los que suelen causar
alergias, como el huevo o el maní (cacahuate). Pero estudios más recientes
dicen lo contrario: introducir estos alimentos desde temprana edad puede
ayudar a que el cuerpo los reconozca como seguros y no reaccione de forma
alérgica.
Por
ejemplo, dar huevo bien cocido entre los 4 y 6 meses de edad puede
reducir el riesgo de que el niño desarrolle alergia al huevo. Lo mismo pasa con
el cacahuate: si se introduce en pequeñas cantidades entre los 4 y 11 meses,
especialmente en bebés con antecedentes familiares de alergias, es posible que
se reduzca el riesgo de una reacción futura (De Silva et al., 2020).
¿Y si en la familia ya hay casos de alergias?
Si en tu
familia hay casos de enfermedades alérgicas (como asma, dermatitis o rinitis
alérgica), es probable que el bebé tenga más riesgo de desarrollar alguna
alergia. En estos casos, es aún más importante hablar con un pediatra o
alergólogo para ver cuándo y cómo introducir ciertos alimentos.
¿Y si ya hubo una reacción alérgica?
Cuando
alguien ya ha tenido una reacción alérgica a algún alimento, hay que estar muy
alerta. En algunos casos, esa reacción puede volverse más grave en el futuro.
La anafilaxia, por ejemplo, puede causar dificultad para respirar,
hinchazón y una caída peligrosa de la presión arterial. Por eso, quienes ya
tuvieron una reacción deben evitar ese alimento y tener a mano epinefrina
(adrenalina) inyectable, por si hay una emergencia.
¿Entonces qué se puede hacer para prevenir?
Aunque
todavía no hay una fórmula mágica ni una estrategia única que funcione para
todos, sí hay acciones que pueden ayudar mucho:
- Lactancia materna exclusiva los primeros 6 meses,
- mantener una dieta variada y
equilibrada,
- como se mencionó en la anterior entrada, introducir alimentos
potencialmente alergénicos desde el inicio de la alimentación
complementaria (alrededor de los 6 meses),
- no evitar alimentos sin
necesidad, a
menos que el médico lo indique,
- promover una microbiota
saludable con alimentos ricos en fibra, probióticos y prebióticos,
- usar antibióticos solo
cuando sean realmente necesarios.
¿Qué dicen los expertos?
Los
investigadores aún están estudiando cuál es la mejor forma de prevenir las
alergias alimentarias. Aunque hay avances, todavía no se pueden dar
recomendaciones absolutas para todos los casos. Cada niño es distinto, por
eso es clave consultar con un médico, sobre todo si hay antecedentes
familiares de alergias.
En resumen:
- Las alergias alimentarias
van en aumento, especialmente en niños.
- La lactancia, la vitamina D
y la salud intestinal son aliados importantes.
- Introducir alimentos como el
huevo y el maní de forma temprana puede ayudar a prevenir reacciones.
- Conocer los antecedentes
familiares permite actuar con más precaución.
- Aunque no hay una solución única, informarse y actuar con guía médica es la mejor forma de prevenir problemas graves.
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