viernes, 29 de agosto de 2025

Prevenir antes que reaccionar

 

Hoy en día se escucha cada vez más sobre las alergias alimentarias, sobre todo en los niños. No es casualidad: los casos han ido aumentando, y en algunas poblaciones ya afecta hasta a un 10% de las personas. Por eso es tan importante hablar de este tema y entender qué se puede hacer para evitar que más personas desarrollen estas alergias.

¿Qué es una alergia alimentaria?

Una alergia alimentaria ocurre cuando el cuerpo reacciona de forma exagerada a ciertos alimentos, como si fueran algo peligroso, aunque en realidad no lo sean. Esta reacción puede ir desde un malestar leve hasta algo muy grave, como la anafilaxia, que puede poner en riesgo la vida si no se trata a tiempo.

La lactancia materna: una ayuda desde el comienzo

Una de las recomendaciones más comunes para prevenir las alergias es darle al bebé solo leche materna durante sus primeros meses de vida (al menos los primeros seis). Esta práctica no solo le da los nutrientes necesarios para crecer bien, sino que también fortalece su sistema inmunológico y ayuda a formar una microbiota intestinal saludable (es decir, las bacterias buenas que viven en nuestro intestino).

Vitamina D: más importante de lo que parece

Otra cosa que puede ayudar es la vitamina D, que juega un papel importante en el sistema inmune. Tener buenos niveles de esta vitamina puede ayudar a que el cuerpo no reaccione de forma exagerada a los alimentos. Por eso, algunos doctores recomiendan suplementos de vitamina D, sobre todo en lugares donde hay poca exposición al sol.

Microbiota intestinal: el ejército de bacterias buenas

Dentro de nuestro cuerpo viven millones de microorganismos, especialmente en el intestino. A eso se le llama microbiota intestinal, y es esencial para la salud. Cuando esta microbiota está en equilibrio, ayuda a prevenir enfermedades, incluidas las alergias.

Pero si hay un desequilibrio (por ejemplo, por usar muchos antibióticos o tener una dieta poco saludable), el riesgo de alergias aumenta. Para mantenerla sana, se recomienda incluir en la alimentación probióticos y prebióticos, que ayudan a alimentar esas bacterias buenas y a fortalecer nuestras defensas.

¿Cuándo hay que darles alimentos nuevos a los bebés?

Este es un punto que ha cambiado con el tiempo. Antes, se pensaba que era mejor esperar para darle ciertos alimentos a los niños, sobre todo los que suelen causar alergias, como el huevo o el maní (cacahuate). Pero estudios más recientes dicen lo contrario: introducir estos alimentos desde temprana edad puede ayudar a que el cuerpo los reconozca como seguros y no reaccione de forma alérgica.

Por ejemplo, dar huevo bien cocido entre los 4 y 6 meses de edad puede reducir el riesgo de que el niño desarrolle alergia al huevo. Lo mismo pasa con el cacahuate: si se introduce en pequeñas cantidades entre los 4 y 11 meses, especialmente en bebés con antecedentes familiares de alergias, es posible que se reduzca el riesgo de una reacción futura (De Silva et al., 2020).

¿Y si en la familia ya hay casos de alergias?

Si en tu familia hay casos de enfermedades alérgicas (como asma, dermatitis o rinitis alérgica), es probable que el bebé tenga más riesgo de desarrollar alguna alergia. En estos casos, es aún más importante hablar con un pediatra o alergólogo para ver cuándo y cómo introducir ciertos alimentos.

¿Y si ya hubo una reacción alérgica?

Cuando alguien ya ha tenido una reacción alérgica a algún alimento, hay que estar muy alerta. En algunos casos, esa reacción puede volverse más grave en el futuro. La anafilaxia, por ejemplo, puede causar dificultad para respirar, hinchazón y una caída peligrosa de la presión arterial. Por eso, quienes ya tuvieron una reacción deben evitar ese alimento y tener a mano epinefrina (adrenalina) inyectable, por si hay una emergencia.


¿Entonces qué se puede hacer para prevenir?

Aunque todavía no hay una fórmula mágica ni una estrategia única que funcione para todos, sí hay acciones que pueden ayudar mucho:

  • Lactancia materna exclusiva los primeros 6 meses,
  • mantener una dieta variada y equilibrada,
  • como se mencionó en la anterior entrada, introducir alimentos potencialmente alergénicos desde el inicio de la alimentación complementaria (alrededor de los 6 meses),
  • no evitar alimentos sin necesidad, a menos que el médico lo indique,
  • promover una microbiota saludable con alimentos ricos en fibra, probióticos y prebióticos,
  • usar antibióticos solo cuando sean realmente necesarios.

¿Qué dicen los expertos?

Los investigadores aún están estudiando cuál es la mejor forma de prevenir las alergias alimentarias. Aunque hay avances, todavía no se pueden dar recomendaciones absolutas para todos los casos. Cada niño es distinto, por eso es clave consultar con un médico, sobre todo si hay antecedentes familiares de alergias.

En resumen:

  • Las alergias alimentarias van en aumento, especialmente en niños.
  • La lactancia, la vitamina D y la salud intestinal son aliados importantes.
  • Introducir alimentos como el huevo y el maní de forma temprana puede ayudar a prevenir reacciones.
  • Conocer los antecedentes familiares permite actuar con más precaución.
  • Aunque no hay una solución única, informarse y actuar con guía médica es la mejor forma de prevenir problemas graves.

G

 Gutiérrez, M. I. R., & Coello, C. V. M. (s. f.). Prevención en alergia alimentaria. Deleted Journal70(4), 293-296. https://doi.org/10.29262/ram.v70i4.1314

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