Ser testigo de cómo tu pequeño deja el biberón para abrazar un vasito es mucho más que un simple cambio en la rutina: es un viaje lleno de emociones, aprendizaje y amor. Es una de esas pequeñas transiciones que marcan el inicio de su independencia, y aunque para muchos puede parecer un detalle menor, para ti, mamá, es un momento de orgullo, nostalgia y, sobre todo, mucho corazón.
Cada sorbo que da con ese pequeño vasito es un símbolo de crecimiento, una muestra de que poco a poco va dejando de ser ese bebé que dependía de ti para todo, y se convierte en un niño curioso, valiente y listo para enfrentar nuevos retos.
¿Cuándo comenzar esta transición?
Muchos pediatras recomiendan introducir el vasito entre los 6 y 8 meses, cuando el bebé comienza a comer sólidos y muestra interés por lo que tú haces. No se trata de que tome grandes cantidades, sino de que empiece a familiarizarse con el objeto. Aunque cada niño tiene su propio ritmo, lo ideal es retirar completamente el biberón antes de los 18 a 24 meses para evitar que se vuelva una dependencia difícil de romper.
Demorar esta transición puede hacerla más complicada: el apego emocional al biberón aumenta, y también los posibles problemas de salud.
¿Por qué es tan importante dejar el biberón?
Aunque el biberón ha sido un gran aliado desde los primeros días de vida de tu bebé, llega un momento en el que seguir usándolo deja de ser beneficioso. Dejar el biberón no solo es parte natural del crecimiento, sino también un paso importante para su desarrollo físico, emocional y social.
Aquí hay algunas consecuencias que debes tomar en cuenta:
- Prolongar su uso puede causar caries, deformaciones dentales y problemas de mordida.
- La succión continua del biberón retrasa el fortalecimiento de los músculos orales necesarios para articular palabras correctamente.
- Algunos niños que usan biberón por mucho tiempo sustituyen alimentos sólidos por leche, lo que puede provocar desnutrición o sobrepeso.
- Beber acostado con biberón favorece la entrada de líquidos al oído medio, aumentando el riesgo de otitis.
Introduce el vasito temprano: desde los 6 meses, ofrécele uno vacío mientras está en la silla alta, como parte del juego o durante las comidas.
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Elige un vasito especial: con colores brillantes o con sus personajes favoritos. Deja que lo escoja contigo; así se sentirá parte del proceso.
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Imita tú también: los niños aprenden observando. Si tú bebes agua o leche de tu vaso y se lo muestras con entusiasmo, él querrá hacerlo igual.
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Hazlo divertido: convierte la hora del vasito en un momento alegre. Usa canciones, cuentos o pequeñas celebraciones cuando logre tomar sin derramar.
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Boquillas suaves y fáciles de usar: empieza con vasitos entrenadores con asas y boquillas de silicona, que se parezcan un poco al biberón, pero estimulen una nueva forma de succionar.
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Cambia una toma al día: reemplaza gradualmente el biberón por el vasito, empezando por una toma diurna, y deja la de la noche para el final.
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Refuerza positivamente: cada pequeño logro merece un “¡qué bien lo hiciste!”, una sonrisa o un abrazo.
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Paciencia, mucha paciencia: los derrames son normales. Prepárate para limpiar, pero sin regaños. Así no asociará el vasito con algo negativo.
Es normal. Algunos niños lo usan como objeto de apego, y dejarlo puede ser tan difícil como dejar el chupón. En esos casos:
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No cedas a las rabietas si pide el biberón. Mantén firmeza con dulzura.
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Ofrece alternativas atractivas: un nuevo vasito, una rutina distinta antes de dormir.
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Si hay retrocesos, no te preocupes. A veces hay que dar un paso atrás para avanzar con más fuerza.
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Recuerda: aunque tome menos leche al principio, si se mantiene hidratado y bien alimentado, estará bien.
Querida mamá, este paso puede parecer pequeño, pero no lo es. Ver a tu bebé sostener su vasito con esas manitas inquietas, intentar con torpeza y luego lograrlo con una sonrisa… es uno de esos momentos que se graban en el alma.
Es el principio de muchas otras despedidas hermosas: la cuna, el pañal, la mochila del preescolar… Cada una traerá nostalgia, pero también la certeza de que tu hijo crece sano, fuerte y feliz gracias a ti.
Así que celebra este logro. Tómate un respiro, abraza a tu pequeño con orgullo y repite contigo misma: ¡Lo estamos haciendo bien!
REFERENCIAS:
American Academy of Pediatrics. (2021). Discontinuing the bottle. HealthyChildren.org. https://www.healthychildren.org/Spanish/ages-stages/baby/feeding-nutrition/Paginas/Discontinuing-the-Bottle.aspx
Revista del Bebé. (s.f.). ¿Cómo hacer la transición del biberón al vaso? https://www.revistadelbebe.com/transicion-del-biberon-al-vaso/
Mi bebé y yo. (s.f.). La transición del biberón al vaso entrenador. https://mibebeyyo.mx/bebes/crecimiento/12-24-meses/transicion-biberon-al-vaso-entrenador
Banner Health. (2021). Bye-bye bottle: Transitioning from bottle to cup. https://www.bannerhealth.com/healthcareblog/advise-me/bye-bye-bottle-transitioning-from-bottle-to-cup
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